Uno de los materiales más comunes que utilizan los dentistas son las amalgamas
y las resinas. Como pacientes, pocas veces sabemos y casi nunca nos explican las diferencias entre cada uno de dichos materiales. Por eso aquí te compartimos la siguiente información sobre sus características.

Amalgamas

Es un material compuesto por mercurio líquido, plata, estaño, cobre y cinc. La amalgama se presiona sobre el diente pero no se adhiere a él.

Entre sus ventajas está su resistencia, maleabilidad, sellado y precio económico. Pueden colocarse sin importar la humedad de la boca.

Sus desventajas son que es un material poco estético ya que es un color gris y que crea pigmentos cafés en el tejido dental y ésta puede confundirse con caries. También propicia la sensibilidad dental por alta conducción térmica y en ocasiones alergia.

Resinas

Es un compuesto sintético utilizado por dentistas a partir de la mitad del siglo XX. Actualmente la resina no sólo es un acrílico plástico sino que tiene muchas cualidad que permiten restauraciones estéticas de larga duración.

Éstas si se adhieren al diente por medio de un agente químico, lo que permite que ya no requiera una extensión para aumentar la retención. Los dientes deben ser limpiados con un ácido para una lograr la perfecta colocación.

La resina tiene muchas ventajas. Es dura y elástica, protegen muy bien los dientes, disminuye la sensibilidad en los pacientes antes ciertos alimentos o cambios de temperatura. No existen reacciones secundarias y su color es parecido al de un diente.


Fuente: vidasaludable.com